El reguetón y la violencia de género

Escuché por primera vez las canciones de Maluma en el verano del 2017. Era una linda tarde y estaba en el patio con mis amigas pasando un rato alegre. Pregunté, ¿qué canción quieren escuchar? Mi amiga de Kenia contestó: una de Maluma, yo dije ¿quién? Ella dijo Maluma, es latino. A mí no me sonó para nada ese nombre. Busqué la canción y le di play. 

No recuerdo exactamente el nombre de la canción, pero la letra narcisista, el tono misógino de la canción me recordó que también la música puede ser portadora de odio, en este caso, hacia las mujeres.

Pero ¿qué tiene que ver la misoginia con la música? 
La feminista Marcela Lagarde apunta que las formas más visibles del sexismo son el machismo, misoginia y homofobia. El punto común a todos ellos es que son formas de dominio masculino patriarcal. 

“El sexismo patriarcal se basa en el androcentrismo. La mentalidad androcéntrica permite considerar de manera valorativa y apoyar socialmente que los hombres y lo masculino son superiores, mejores, más adecuados, más capaces y más útiles que las mujeres.

Así el androcentrismo se expresa en el machismo como magnificación de ciertas características de los hombres, de su condición masculina, de la masculinidad y, en particular de la virilidad: abigarrada mezcla de agresión, fuerza dañina y depredadora, y dominación sexual.

Y por último el androcentrismo se entreteje y se completa con la misoginia. Tras la sobrevaloración de los hombres y lo masculino se inferioriza y subvalora a las mujeres y a lo femenino”.

La misoginia legitimada y naturalizada en varios espacios sociales también se legitima en la música. La misoginia se torna diversión, se convierte en hit musical, como podemos escuchar en ciertos temas del reguetón donde el menosprecio de la figura y la vida de la mujer se naturalizan, se justifica y se aceptan. Hoy en día la industria musical es uno de esos espacios que diariamente violenta a la mujer por medio de las letras de canciones y videos. 

Juan Luis Londoño Arias (26 años) mejor conocido como Maluma es de Medellín, Colombia. Hoy tendrá su presentación en el Hartwall Arena, Helsinki como parte de su World Tour Live in Europe.

Él es una uno de esos cantantes que ha hecho el trabajo de repetir y repetir en sus canciones su masculinidad, cómo puede poseer a una mujer, yo soy tu mejor opción, si no estás conmigo no vales nada, yo te puedo dar todo, y obvio describe sexualmente que hace a una mujer.

A Maluma se une una lista interminable de cantantes machos que usan la industria musical para demostrar su machismo y alimentar a un mal que ya está presente en nuestras vidas y cobrando la vida de miles de mujeres. Porque el machismo mata.

Yo crecí escuchando y bailando reggae, calipso, soca, dance hall y otros ritmos en el caribe nicaragüense. Debo confesar que muchos de ellos también tienen contenido de violencia sexual y misoginia que desgraciadamente se volvieron normal a mis oídos. No es fácil escucharlos, sentirlos y no mover mi cadera, cintura y pies a estos ritmos contagiosos.

Pues el reguetón es igual, tiene un ritmo que contagia, es pegajoso y aporta a poner más ritmo de violencia de género a la cotidianidad en nuestras vidas. Nació hace unos años y según la etimologí­a viene del reggae jamaiquino más el sufijo “tón” que viene de algo grande que se extiende desde norte a sur.

Marianny Sánchez, investigadora del grupo Especialidades Feministas de la Pontificia Universidad Javeriana de Colombia reconoce que “el reguetón es absolutamente pegajoso y triunfa porque no muestra nada nuevo, nada que no exista. Toma un fenómeno social que es el machismo y le da forma de música, de entretenimiento, de producto que la gente consume y aplaude sin postura crítica” manifestó a RT, español.

Puede parecerte absurdo que una canción tiene influencia en nuestros pensamientos y el actuar en la sociedad, y que muchos de los casos de feminicidios que ocurren hoy en dí­a como el caso de Ingrid Escamilla en México son productos del machismo y misoginia que tienen las letras de estas canciones, el mismo estado, los jueces, la policía y otras instituciones. Veamos algunos ejemplos:

“Si conmigo te quedas

O con otro tú te vas 

No me importa un carajo

Porque sé que volverás” ( Felices los 4, Maluma)

Yo soy el papi la que te requiza

contra la pared del pastor de la misa

y te alabare, que va

voy a darte la requiza completa comienzo por debajo

y termino en las teeeta….

si sigues en esa actitud voy a violarte hey

asi que no te pongas alsadita“. (Contra la pared, Jiggy Drama)

 “A ella le gusta que le den duro y se la coman”.
( En la cama, Daddy Yankee y Nicky Jam)

“Se visten enseñando los muslos y las tetas, se tiran de espalda y se les ven las nalgas, entonces dicen que uno es un bellaco y no respeta”.
(
Mujeres Talentosas, Ñjo y Dálmata)

Miss Bolivia/Foto de Quepasasalta

Si bien es cierto, que hay mujeres cantantes que han producido canciones con estos machos, también hay otras que han alzado su voz y utilizado los escenarios para denunciar y contrarrestar la violencia hacia las mujeres en la sociedad. Entre algunas tenemos: Miss Bolivia, Chocolate Remix, Rebeca Lane, Queen Mati, Venus Mc, Diana Avella y otras.

“Somos mujeres latinoamericanas,

distintas pero unidas dando batalla.

No más acoso, soy dueña de mi cuerpo.

No más violencia, vivas nos queremos”. (Queen Mati y Venus Mc)

“Si tocan a una, nos tocan a todas,

el feminicidio se puso de moda,

el juez de turno se fue a una boda,

la policía participa de la joda.

Oh! Oh! Oh!… Paren,

Oh! Oh! Oh!… Paren de matarnos.

Oh! Oh! Oh!… Paren, paren

Oh! Oh! Oh!… Paren de matar”. ( Paren de matarnos, Miss Bolivia)

Me remito a los hechos

No voy a explicarle con dibujos a ningún macho de esos

Que creen que con su intelectualidad nos van a venir a educar

sentados en su privilegio.

En pie de lucha porque vivas nos queremos

No tenemos miedo no queremos a ni una menos“.
( Ni una menos, Rebeca Lane)

Tu no me vas a humillar, tu no me vas a gritar

Tu no me vas someter tu no me vas a golpear

Tu no me vas denigrar, tu no me vas obligar

Tu no me vas a silenciar tu no me vas a callar“.
( Antipatriarca, Ana Tijoux)

Estas canciones no son ficciones son realidades que escuchamos a diario. No es fácil de ignorarlas en una pista de baile porque son contagiosas. Hay algunas que no lo bailan, no lo escuchan y los critican. Otras que hacen lo contrario.

¿Qué hacer entonces? Yo creo que estar conscientes de lo que dicen, respetar, no atacar si alguien no está de acuerdo con vos, analizarlas con amigas y amigos y luego tomar acciones son formas de contrarrestar la violencia musical. Y ¿vos qué harías?

Recordemos no echar toda la culpa a los medios de comunicación, porque nosotras mismas también lo alimentamos. Por lo tanto, hay que perrear con lápiz en mano para tomar nota y luego acciones. 

Author: Women Wheel

Women Wheel a community online that develops different women topics. Here we cover my experiences and others based on sexuality, gender, violence, culture, climate change, literature, womanhood, feminism, and decolonization stories that will link us together regardless of where you live, age, and race. Our wheel is durable and resistant, the same as the women’s fight, voices, and actions. Join the movement of the wheel!

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