Roy es un amigo que conozco desde hace mucho tiempo. Lo conocí cuando me lo recomendaron para trenzar mi cabello. Hoy en día seguimos siendo amigos, incluso cuando la distancia nos separa. Cada vez que visito Bilwi, hacemos algo juntos, como ir a la playa o comer juntos. En esta ocasión, me invitó junto a otras amigas a conocer la comunidad de Auyapihni, de donde era su papá.
El pasado sábado, bajo un día radiante empacamos el carro con comida, bebidas, y mucha energía positiva. No había espacio suficiente para todas en el carro. Sin embargo, eso no nos detuvo. Tuvimos las ganas de aventurarnos en conocer una de las comunidades Miskitas del llano norte.
Emprendimos camino hacia el norte. Era una carretera de tierra con hoyos pero, estaba rodeada de un paisaje completamente verde. Después de una hora y media de viaje, llegamos a la comunidad. La familia de Roy nos estaba esperando allí.
El pasto verde, el viento, los animales rondando el patio y el contacto con la naturaleza nos hizo sentir bien. Bebimos agua de coco. Esto nos recargó de energía. Luego caminamos hacia el río donde dimos un paseo en duri ( canoa).Luego compartimos con la familia un amuerzo preparados por ellos y nosotras/os.
Después de descansar, la familia de Roy nos invitó a otro río, con agua cristalina. Allí, todos nos bañamos.




¿Quieres saber más sobre la comunidad? Te invito a seguir leyendo la historia de la comunidad y de una de sus habitantes.
Comunidad de Auyapihni
Esta comunidad miskita del llano norte tiene su historia, sus habitantes y servicios básicos. Pero, sobre todo, posee una naturaleza y una paz que muchos lugares del mundo han perdido.
Auyapihni fue fundada en 1917, según los comunitarios más ancianos. La fundación ocurrió en el área donde actualmente se ubica la comunidad de Santa Marta. Al trasladarse allí, encontraron una extensa planicie de arena blanca. Es una de las comunidades más antiguas del llano norte (Miguel, 2023).
Anteriormente, la comunidad se comunicaba con otras a través del río Wawa. Este río también resolvía la escasez de agua para el consumo, el aseo personal y el lavado de los enseres domésticos. Además, facilitaba el acceso a fuentes de alimentación como la pesca, y permitía la práctica de la agricultura de subsistencia en las tierras fértiles a orillas del río (Miguel, 2023).
En 1940, se construyó la carretera principal hacia Waspam. Esta se ubicó a dos kilómetros de la entrada principal. Gracias a esto, la comunicación de Auyapihni con otras comunidades y Biwli mejoró notablemente. Esto, por supuesto, redujo las horas de viaje. Además, permitió a los comunitarios trasladar sus productos de forma más rápida y segura (Miguel, 2023).






La comunidad cuenta una población de 2,083 habitantes, distribuidos en 250 familias. Hay un total de 210 casas de habitaciones (Miguel, 2023).
Auyapihni dispone de una escuela primaria y una secundaria, que en conjunto cuentan con 25 docentes y 318 estudiantes. Además, la comunidad tiene un tanque de agua que abastece al 40 % de las familias. Las que no tienen acceso al agua potable, utilizan pozos propios.
En cuanto a salud, la comunidad cuenta con un puesto de salud atentido dos enfermeras. Aunque no siempre hay disponibilidad de medicamentos, este avance es significativo, ya que anteriormente no existía ninguna instalación médica. Los pacientes en condición grave deben viajar a Bilwi para ser atendidos.
Auyapihni al igual que muchas otras comunidades Miskitas sostiene su economía a través de la siembra de tubérculos y granos básicos como arroz, frijoles, maíz, yuca, malanga entre otros. Además, existe una economía de cuidados, cuya mayor carga lo recea en las mujeres indígenas de la comunidad.
Marita Lam
Bajo el tambor de la casa, nos sentamos a platicar con Marita Lam. El sol estaba en su pleno apogeo, pero el viento nos refrescaba. Marita es una de las muchas mujeres que desempeñan un papel importante en la comunidad. Es originaria de Yulu, pero lleva más de 20 años viviendo en Auyapihni, desde que se casó con Analdo.
Junto a su familia, Marita trabaja arduamente en la finca familiar. Aprendió a manejarla de sus padres, como parte de una tradición familiar miskita que, hasta hoy, sigue evolucionando.
La jornada en la finca inicia a las 6 a.m. y termina alrededor de las 2 p.m. Allí siembran granos básicos y cultivos de subsistencia como frijoles, maíz, arroz, yuca, plátanos y más.
El ciclo de trabajo en la finca incluye la limpieza del terreno, la siembra y finalmente la cosecha. Ellos siembran guiados por la luna, el sol y el viento. Marita nos cuenta que, cuando la cosecha es buena, venden una parte y con esa ganancia compran otros productos que necesitan. El resto se destina al consumo familiar.
Marita enfatiza que la tierra y el clima han cambiado mucho desde los huracanes Eta y Iota en 2020. Por ejemplo, ahora el río crece más, lo que ha causado la pérdida de numerosas cosechas. Este año, por ejemplo, perdieron la mitad de la siembra de arroz.
También nos comentó que el trabajo en la finca es duro, y que con el paso del tiempo y la edad se vuelve aún más difícil. Sin embargo, le apasiona, y por eso enseña a sus hijas e hijos todo lo que sabe.
Me encanta mi trabajo en la finca porque es la única manera de sobrevicvencia.
Marita
La historia de Auyapihni y la de Marita son parte de los ricos saberes ancestrales del pueblo miskito. En este Día de los Pueblos Indígenas, quiero compartir estas historias y fotografías. También deseo resaltar las valiosas tradiciones. Es importante destacar la profunda relación que los comunitarios mantienen con la madre tierra, su resiliencia y su historia.
Los Miskitos son un pueblo indígena de América Central, ubicado principalmente en la Costa de los Mosquitos de Honduras y Nicaragua. Pertenece a la familia misumalpa.
El Reino Miskito surgió en 1625 y fue coronado por los británicos durante la época colonial. Interactuaron con africanos, comerciantes británicos y de otros países europeos.
Se estima que su población es de 500,000 personas.
Su lengua nativa es el Miskito.
Referentes
Green, Shirlene. Notas personales. 2025.
Miguel, Shira. La Comunidad Indígena de Auyapihni. 2023.
Photos:
Roy Austin y Shirlene Green.



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